
Observan, repiten y comprueban qué ocurre cuando actúan sobre lo que les rodea.
Así descubren relaciones, anticipan resultados y construyen sus primeras ideas.

Con el cuerpo y los sentidos, tocan, mueven, golpean, encajan y recorren el espacio.
Así conocen las posibilidades de los objetos y de su propio cuerpo.

Combinan, transforman, imitan, experimentan con trazos y materiales e inventan nuevas maneras de hacer.
Así amplían sus posibilidades de
expresión y pensamiento

La emoción está presente en todo lo que investigan, exploran y crean. Cuando se sienten seguros, comprendidos y acompañados, pueden aprender y relacionarse con mayor confianza
Durante el primer año, el bebé experimenta una transformación extraordinaria. Aprende a sostenerse, moverse, escuchar, observar, comunicarse y relacionarse. Cada experiencia cotidiana —una voz que responde, un movimiento que conquista, un sonido que reconoce o un objeto
que consigue alcanzar— contribuye a construir las primeras bases sobre las que después se desarrollarán capacidades cada vez más complejas.
El primer año es demasiado importante para que una familia sienta que debe afrontarlo todo por sí sola. Ningún progenitor tiene que saberlo todo ni ofrecer, sin ayuda, cada una de las experiencias que favorecen el desarrollo de su bebé. Compartir la crianza con profesionales de confianza amplía sus oportunidades de aprender y crecer, sin sustituir nunca el lugar esencial de su familia.
En Cangurito cuidamos cada uno de esos comienzos. El movimiento autónomo favorece el equilibrio, la coordinación y la seguridad corporal; la música y los sonidos educan la escucha y el ritmo; la exploración despierta la atención y la curiosidad; y una relación afectuosa y estable permite aventurarse con confianza.
Quizá no recuerde las canciones, los primeros juegos ni las manos que le ayudaron a incorporarse. Pero aquello que su cuerpo, sus sentidos y sus emociones aprendieron durante ese tiempo formará parte de la base desde la que continuará creciendo.
Más de dos décadas acompañando los primeros años de cientos de niños.
Cada uno con su historia, su ritmo y su manera de descubrir.
Propuestas para hablar, crear, bailar, jugar, cantar y aprender.
Grupos reducidos que permiten observar, acompañar y atender a cada niño con mayor cercanía.
Inaugurada en septiembre de 2003, vamos camino de nuestro vigésimo cuarto año.
En Cangurito creamos un espacio cálido y seguro donde cada niño aprende a su ritmo: jugando, explorando y sintiéndose acompañado. Un proyecto pensado para que vengan felices cada mañana.

Descubren el mundo cada día a través del juego.

Menús equilibrados elaborados en nuestra propia cocina.

Un espacio acogedor donde se sienten seguros y queridos.

Instalaciones cuidadas y atención constante a cada peque.
Mis dos peques han ido a Cangurito y si tuviera otro sin dudarlo iría allí! Ellos iban felices y siguen hablándome de la escuela, eso lo dice todo. Aprenden mucho y se divierten, incluso me ayudaron con quitar el pañal. Gracias Cangurito:)
Clara GoicoecheaMi hijo lleva en esta guardería desde los 11 meses y, tras más de un año, puedo decir que estoy muy contenta de haber confiado en Gema y su equipo para conciliar nuestra vida familiar y profesional.
Paula SalasExcelente guardería, el trato es muy cercano y amable, me encanta Gema por que siempre ayuda y ofrece facilidades, ademas de que los niños aprenden y se entretienen mucho, siempre hay actividades, me siento muy afortunada por haberles conocido. Gracias de corazón ❤️
Oumaima BenyoubiSuper contentos con Cangurito, Gema, Ángela, Tatiana, Carmen y el resto del equipo, son muy creativas ya que cada día preparan algo nuevo para los peques. Nuestro bebé de 2 años va encantado. Muy buena comunicación con ellas y el feedback que nos dan es valioso, la app es muy útil. Recomiendo esta escuela infantil.
Roberto Molinos